REFERENCIAS DE VEHICULOS PARA TRASLADOS DE PASAJEROS
Coche de Plaza, o de Punto: Se le llamó al carruaje de cuatro ruedas, caja, asientos y capota tirado por caballos, matriculados y numerados , con destino al uso público de pasajeros.
Coche de Punto: Por tener asignada la parada en un lugar determinado, estación, hospital, etc.
Coche de Plaza: Por el sitio de parada una plaza pública.
En muchos lugares de la Argentina ahora se llama Mateo, debido a un vulgarismo derivado del Sainete de Armando Discépolo que se refería a un caballo que tiraba un coche; con el andar del tiempo se hizo por parte de la gente extensivo al vehículo y cochero (no confundir Armando con Enrique Discépolo). Armando nació en 1887 fue director y autor dramático de teatro y además de Mateo, escribió Hombre de Honor, Stéfano y otros en colaboración con Rafael José de Rosa.
Para distancias cortas de uso personal: Hasta la primera parte del siglo XX había varios tipos de vehículos tirados por caballos, para movilidad de la gente, por ejemplo:
Berlina: (viene de Berlín, ciudad donde se construyeron primero) Coche cerrado, de dos asientos, tirado por una yunta de caballos de pecho se ascendía por los costados.
Victoria: Coche de cuatro ruedas, dos asientos, uno con pescante donde iba el cochero, capota rebatible y tirado por una yunta de caballos. El nombre se debe a que la reina de Inglaterra lo usó por primera vez.
Americana: Carruaje de cuatro ruedas, con uno o dos asientos, capota y tirado por una yunta de caballo, se ascendía por los costados, no tenía pescante (pescante: asiento delantero exterior, donde iba el cochero)
Breque: Carruaje ligero (liviano) de cuatro ruedas, con pescante elevado, asientos laterales en forma longitudinal, con capacidad para seis a ocho personas; se ascendía por la parte trasera mediante estribos y se solía tirar por más de una yunta.
Sulky: De dos ruedas, con o sin capota, un solo asiento para dos o tres personas, tirado por un caballo prendido dentro de las varas. Hubo una inmensa variedad dentro de esta nomenclatura, por ejemplo sulky araña, para carnicero, etc.
Charrè: (del francés charrette) De dos ruedas, más grande y reforzado que el sulky, con un asiento para tres o cuatro personas y tirado por un caballo. Fue el vehículo para todo quehacer en la vida de la gente de campo para realizar compras, ir a bailes, etc.; en los viajes largos se solía atar un caballo ladero, o también uno adelante, cadenero.
Jardinera: Carruaje de dos ruedas muy resistente, más grande que el charrè, se usaba para cargas livianas, por ejemplo jaulas de pollos, tarros lecheros y otras.
REFERENCIAS SOBRE VEHÍCULOS PARA VIAJES LARGOS Y PARA CARGAS
Volanta: Vehículo de cuatro ruedas, capota fija, en algunos casos se usó de galera, tenía dos asientos largos a los costado, uno frente al otro, con capacidad de tres a cuatro personas cada uno, pescante con asiento entero, con capacidad para tres personas, tirado por varias yuntas de caballos en los viajes largos; también solían usar una yunta en los trayectos cortos. Se dice que algunas volantas anduvieron con postillón(mozo que cabalgaba en un caballo de la punta).
Galera: Coche grande, de cuatro ruedas y muchos asientos con ventanillas y pescante, donde se ubicaba el mayoral (conductor). Se usó para viajes largos conduciendo gente de una a otra posta, tirada por ocho o diez caballos en yunta guiados por el postillón montado en un caballo de la última cuarta delantera.
Diligencia: Parecida a la galera pero dividida en dos o tres departamentos; se usaba para trasladar a personajes importantes, o señores que se movilizaban con la servidumbre y los criados.
Mensajería: Parecida a las anteriores pero hecha para transportar correspondencia y cargas livianas entre las postas.
Carro: Vehículo fuerte de dos ruedas, con varas, tirado por caballos. Los hubo de distintos tamaños, de tres, cinco y hasta siete estacas; las cuentas de las estacas eran los parantes que sostenían el armazón de la caja, en sus laterales. Todos tenían un parante trasero rebatible que se colocaba cuando estaba parado, para evitar que se inclinara hacia atrás, se lo llamaba muchacho y en la parte delantera tenían dos parantes formando punta de triángulo hacia abajo, que tenían unas rueditas con apoyo en el suelo con igual función que el muchacho y se lo llamaba Vapor.
Chata: Vehículo de cuatro ruedas, las traseras mucho más grandes que las delanteras. Hubo chatas playas (sin laterales) que eran mucho más bajas que las de cajón todas las chatas y carros fueron tirados por caballos al pecho y además algunos laderos que tiraban por medio de la cinco; para estos caballos se usaba un recado especial para tirar, diferente al recado de montar.
A UN VIEJO COCHE DE PLAZA
Debajo de un limonero
En el fondo de una casa,
A un viejo coche de plaza
Los acosan los aguaceros.
Quedan algunos aperos
colgando en la “cejadera”,
un bozal, una anteojera,
maneas, riendas de suela
y una estrella de tachuelas
para adornar la pechera.
En el asiento trasero
el òxido de los resortes,
fue dibujando los cortes
circular en el cuero.
En el piso un agujero
nació de una tabla rota,
y de a poco la capota
por la falta de un parante,
va cayendo hacia adelante
sin ocultar la derrota.
Así lo he visto al carruaje
que señoreaba en otrora,
desafiando las auroras
al trote largo de un viaje.
Contemplador del paisaje
sublime de la oración,
centinela del plantón
en los teatros del suceso,
hasta que al fin el progreso
le fue bajando el telón.
Al aflorar el naftero
con técnicas de avanzada,
se le ganó en la paradas
y le llevó el pasajero.
Allí el último cochero
soportador de rigores,
flaqueó por los sinsabores
al ir perdiendo el trabajo,
y se alejó cuesta abajo
soltando los trotadores.
Esta experiencia me deja
analizando la vida
que se acorta en la medida
del tiempo cuando se aleja.
El hombre es el que maneja
sus inventos y reemplaza
al que de estanco no pasa
con el progreso al futuro,
¡ y duerme un sueño oscuro
como este coche de plaza ¡